Porque las encías también necesitan cuidados
¿Te sangran las encías cuando te cepillas? ¿Lo das por normal porque siempre ha sido así? No debería ser así. El sangrado es la forma que tiene tu boca de decirte que algo no va bien.
En Clínica Dental Sancho llevamos más de 35 años tratando la enfermedad periodontal. La buena noticia es que, cuando se detecta a tiempo, tiene tratamiento. Y cuando se trata bien, los resultados duran.
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Las encías son el soporte de tus dientes. Cuando se inflaman y la infección avanza, empiezan a separarse del diente, el hueso que lo sostiene se va deteriorando y, si no se trata, el diente acaba moviéndose o perdiéndose. Todo eso ocurre muchas veces sin dolor. Por eso es tan fácil ignorarlo durante años.
La periodontitis no es solo un problema bucal. La investigación de los últimos años la vincula con enfermedades cardiovasculares, diabetes mal controlada y complicaciones durante el embarazo. Cuidar tus encías es cuidar tu salud general.
La gingivitis es la inflamación de las encías sin que haya todavía daño en el hueso. Es reversible con una buena limpieza profesional y mejorando la higiene en casa. Es el estadio previo a la periodontitis.
Detectarla en esta fase es lo ideal: el tratamiento es más sencillo, más rápido y el pronóstico es excelente.
La periodontitis es cuando la infección ya ha afectado al hueso que sostiene los dientes. En este caso no es reversible — el hueso perdido no vuelve — pero sí se puede detener y estabilizar con el tratamiento adecuado.
Por eso el objetivo siempre es detectarla antes de que llegue a esta fase.
El tratamiento periodontal no es dramático. No duele. Y los resultados, cuando el paciente cumple con el mantenimiento posterior, son muy buenos. Lo más importante que vas a hacer es dar el primer paso.
Hacemos un sondaje periodontal: medimos con una sonda fina la profundidad de los espacios entre la encía y cada diente. Esto nos dice exactamente qué dientes están afectados y en qué grado. También miramos las radiografías para evaluar el estado del hueso. Con todo eso, tenemos el mapa completo de lo que hay que tratar.
Es el tratamiento básico de la periodontitis. Consiste en eliminar el sarro, la placa y las bacterias que se han acumulado por debajo de la encía, en las raíces de los dientes. Se hace con anestesia local por zonas para que no sientas molestias. Suelen necesitarse varias sesiones según la extensión del problema.
Unas semanas después del raspado, volvemos a sondear para ver cómo han respondido las encías al tratamiento. En muchos casos, esto es suficiente. En otros, si hay bolsas periodontales que no han respondido bien, puede ser necesaria una intervención quirúrgica más localizada.
Una vez estabilizada la enfermedad, el mantenimiento es fundamental para que no reaparezca. Te programamos limpiezas profesionales periódicas —normalmente cada 3 o 4 meses al principio— y te enseñamos las técnicas de higiene en casa que más ayudan en tu caso concreto. La periodoncia no se cura una vez y ya está: se controla toda la vida.
Uno de los factores más importantes para el éxito de un implante dental es la salud periodontal. Un implante colocado en una boca con periodontitis activa tiene muchas más probabilidades de fracasar — la misma bacteria que destruye el hueso alrededor del diente natural puede hacer lo mismo alrededor del implante.
Por eso en Clínica Dental Sancho, cuando un paciente quiere implantes y tiene enfermedad periodontal, siempre tratamos primero las encías y esperamos a que estén estabilizadas. No es poner trabas — es hacerlo bien para que el resultado dure.
Si estás pensando en implantes y tienes dudas sobre si tu situación periodontal puede afectar al resultado, cuéntanoslo en la primera visita. Lo evaluamos todo junto. Y si la periodontitis ha causado ya la pérdida de alguna pieza, también te explicaremos las opciones de prótesis dental disponibles.
No. El sangrado al cepillarse es una señal de inflamación, no algo que haya que aceptar como normal. Puede ser gingivitis —la fase inicial, reversible— o ya periodontitis. Lo importante es evaluarlo para saber en qué punto estás y actuar antes de que avance.
El raspado y alisado radicular se hace con anestesia local por zonas, así que durante el procedimiento no deberías sentir dolor. Después puede haber algo de sensibilidad en las encías durante unos días, que se controla bien con analgésicos comunes. La mayoría de pacientes se sorprenden de lo bien que toleran el tratamiento.
La periodontitis no se cura en el sentido estricto — el hueso perdido no se regenera solo. Pero sí se puede detener y estabilizar con tratamiento, y mantenerla bajo control con revisiones periódicas el resto de tu vida. Cuando el mantenimiento se hace bien, es posible conservar los dientes durante décadas incluso con periodontitis diagnosticada.
Depende de la extensión y la gravedad. Un caso de gingivitis puede resolverse con una sola limpieza profunda. Un caso de periodontitis generalizada puede requerir 3 o 4 sesiones de raspado más visitas de reevaluación y mantenimiento. Te lo explicamos todo en el diagnóstico inicial.
Sí. La predisposición genética juega un papel importante en la enfermedad periodontal. Hay personas que desarrollan periodontitis a pesar de tener una higiene oral correcta. Por eso las revisiones periódicas son importantes: detectar el problema pronto es lo que marca la diferencia.
Sí, y cada vez hay más evidencia de ello. La infección periodontal crónica se ha asociado con mayor riesgo cardiovascular, peor control de la diabetes, parto prematuro y otras condiciones sistémicas. Cuidar las encías no es solo una cuestión dental.
Depende del diagnóstico: no es lo mismo tratar una gingivitis leve que una periodontitis avanzada que requiere varias sesiones. En la primera visita hacemos el diagnóstico completo y te damos un presupuesto detallado por escrito antes de empezar. Sin sorpresas. Contáctanos para una valoración.
Las encías que sangran no se curan solas. El sarro que se acumula debajo de la encía no desaparece con el cepillo. Y el hueso que se pierde con la periodontitis no vuelve.
Pero todo eso se puede detener. Con un diagnóstico claro, un tratamiento bien hecho y el mantenimiento adecuado, es posible conservar los dientes mucho más tiempo de lo que muchas personas creen cuando llegan a nuestra consulta.
Llevamos 35 años viendo la diferencia que marca actuar a tiempo. Llámanos.